
La impresión 3D sirve para mucho más que figuritas. También tiene límites, y conocerlos ahorra tiempo cuando vas a encargar algo.
Lo que sale bien en 3D
- Piezas únicas o series cortas, donde fabricar un molde no compensa.
- Repuestos que ya no se venden: un soporte, una tapa, un clip roto.
- Prototipos para probar una idea antes de fabricarla en serie.
- Decoración con relieve, figuras y regalos personalizados.
- Organizadores y soportes hechos a la medida exacta de un hueco.
Lo que conviene pensar dos veces
Las piezas que van a soportar mucho calor necesitan un material adecuado. Algo que va junto a un motor o dentro de un coche al sol en agosto no se hace con cualquier plástico.
Las piezas muy grandes se pueden dividir en partes y unir después. Funciona, aunque sube el precio y el tiempo.
Si hablamos de miles de unidades, a partir de cierta cantidad sale más barato fabricar con molde. Para decenas o cientos de piezas, la impresión 3D compensa.
Qué necesitamos para darte presupuesto
- Una foto o un boceto de lo que quieres.
- Medidas aproximadas, sobre todo si tiene que encajar en algún sitio.
- Para qué la vas a usar: dentro o fuera de casa, con peso o sin él.
- Cantidad y fecha.
Si tienes un archivo STL o 3MF, mejor, pero no es imprescindible. Si no lo tienes, modelamos la pieza nosotros.
Impresión 3D y grabado láser juntos
Muchas piezas combinan las dos técnicas. La impresión da la forma y el láser añade un nombre, un logo o un dibujo con mucho detalle sobre metal, como en nuestras carteras de aluminio o en las tazas de acero.
¿Tienes una idea? Cuéntanosla aquí y te decimos si se puede hacer y cuánto costaría.
¿Tienes una idea en mente?
Cuéntanosla y te decimos cómo hacerla, cuánto cuesta y cuándo la tendrías. Sin compromiso.
